Pulgas en perros: qué son y cómo acabar con ellas

Si tienes un perro, o incluso aunque no lo tengas, seguro que has oído hablar de las pulgas: unos pequeños bichitos que hacen que nuestros amigos de cuatro patas se rasquen más de lo habitual. Aunque las pulgas no suponen un gran peligro para los perros, pueden llegar a derivar en problemas mayores. Por ello, es importante estar pendiente y tratarlas o más pronto posible.

¿Qué son las pulgas?

Lo primero de todo es tener claro qué son las pulgas. En el párrafo anterior hemos dicho que son unos bichitos que hacen que tu perro se rasque de forma excesiva. ¿Pero qué son realmente? Las pulgas, cuyo nombre científico es sifonápteros, son parásitos externos que se alimentan de la sangre de sus huéspedes.

Las pulgas son organismos invertebrados (es decir, no tienen huesos) y tienen un tamaño inferior a los cinco milímetros. Aunque carecen de alas, son muy ágiles y pueden saltar grandes distancias, lo que le permite infestar a nuevas víctimas fácilmente. De hecho, pueden llegar a saltar hasta 18 cm verticalmente y 33 cm de forma horizontal. Habitualmente son de color oscuro y cuentan con un sistema de tubos en la boca que les permite succionar la sangre de los perros. Además, la estructura y dureza de su cuerpo les permite moverse fácilmente entre el pelaje de nuestras mascotas y resistir el rascado de los propios animales e incluso de los humanos.

Y por si te están preguntando qué aspecto tiene una pulga, te dejamos una imagen justo aquí abajo.

Partes de una pulga (fuente: Wikipedia)
Partes de una pulga

Aunque habitualmente se habla de pulgas de forma general, en realidad existen casi dos mil especies diferentes. En perros, la que nos encontramos más habitualmente en la llamada, paradójicamente, pulga del gato (Ctenocephalides felis). Sin embargo, no es el único tipo de pulga que afecta a la salud de nuestros perros y también podemos llegar a encontrar con la pulga del perro (Ctenocephalides canis), la pulga de los humanos (Pulex irritans y Pulex simulans), la pulga de la gallina (Echidnophaga gallinacea) o la pulga del erizo (Archaeopsylla erinacei).

¿Cómo ha podido contraer pulgas mi perro?

Para entender cómo un perro puede llegar a contraer pulgas, es importante entender primero la evolución natural de una pulga. Durante dicha evolución, la pulga, que es originalmente un huevo, pasa por tres estadios larvarios para convertirse primero en una pupa y más tarde en una pulga adulta. Una pulga adulta ya es capaz de colonizar a nuestro perro, y una vez que lo hace, la hembra succiona su sangre a los pocos minutos para comenzar a poner huevos tan solo 24 horas después.

En sus primeros meses de vía, una hembra de pulga llega a poner la sorprendente cantidad de treinta huevos al día. Aunque estos huevos son débiles inicialmente, una vez se convierten en pupas son capaces de sobrevivir condiciones adveras, como las bajas temperaturas.

En este contexto de fácil y rápida propagación de las pulgas, lo más habitual es que nuestro perro contraiga pulgas por contacto con otros animales que ya las tenga. También puede infestarse a partir de pulgas que se encuentren en su entorno, como puede ser en su cama, en el sofá de la casa o en alguna alfombra, aunque es menos habitual.

Enfermedades y otros problemas causados por las pulgas

En principio, las pulgas no acarrean graves problemas de salud para nuestros perros. Sin embargo, provocan un picor intenso que obliga a los perros a rascarse continuamente. Además, pueden llegar a causar otros problemas cutáneos de mayor gravedad.

La alergia a la saliva de las pulgas

Un problemas más que habitual derivado de las infestaciones de pulgas es la aparición de la dermatitis alérgica a la picadura de pulgas. Aunque técnicamente todas las pulgas pueden causar este tipo de patología, es habitualmente la pulga del gato la que lo desencadena.

Autolesiones derivadas de infestaciones de pulgas

Los picores producidos por las pulgas hacen que los perros se rasquen con ansia, tratando de calmar la irritación. Por ello, debido a su propio rascado, pueden llegar a autolesionarse, infligiéndose lesiones cutáneas.

Anemias en perros

Como ya hemos comentado, las pulgas, como otros tantos parásitos, se alimentan a partir de la sangre de sus huéspedes. Por ello, en el caso de infestaciones masivas y especialmente en el caso de cachorros y de perros con patologías previas, pueden llegar a generarse anemias.

Tenias

Dado que las pulgas pueden llegar a tener huevos de tenia, en caso de que nuestra mascota ingiere una pulga al lamerse, puede llegar a desarrollar una tenia en su intestino.

¿Cómo sé si mi perro tiene pulgas?

Posiblemente te estarás preguntado: vale, genial, ya sé qué son las pulgas, cómo puede haberlas contraído mi perro y qué lesiones provocan, pero.. ¿cómo sé si mi perro las tiene? Lo primero es tener en cuenta que una infestación de pulgas puede no presentar síntomas, con lo que pasaría totalmente inadvertida.

Dicho eso, suponiendo que los síntomas sean visibles, el más evidente es un perro que se rasca en exceso: dado que las pulgas provocan principalmente picor, que nuestro perro se rasca más de lo habitual puede indicar una infestación de pulgas. Otro síntoma son las reacciones en la piel. Estas reacciones suelen presentarse como puntos rojos, aunque pueden llegar a generar costras y pústulas aún más visibles.

Si el número de pulgas pegadas a la piel del perro es muy alta, éstas pueden llegar a verse a simple vista. Con la ayuda de un microscopio o de una lupa pueden llegarse a ver larvas en el pelo del animal.

Si llegado el caso y tras revisar el pelaje de nuestro perro, no encontramos pulgas pero tenemos indicios que nos hagan sospechar que están ahí, pueden buscarse heces de pulgas. Para encontrarlas, basta con seguir el siguiente procedimiento:

  • Busca una superficie plana y clara donde puedas colocar a tu perro cómodamente. Dado que las heces de pulga son de color oscuro, usar una superficie clara nos ayudará a localizarlas más tarde
  • Con cuidado, peina a tu perro intentando cubrir todas las zonas de su pelaje. Es muy importante usar un peine de púas estrechas, pues así nos aseguraremos de que, de haber heces de pulga, serán recogidas por el peine
  • Observa el peine y la superficie clara de la que hablamos en el primer punto para comprobar si aparecen las heces. De ser así, deberías ver unas miguitas de color oscuro
  • Recógelas con un paño de color claro y mójalas ligeramente. Si al hacerlo el pañuelo se tiñe de rojo, estás efectivamente ante heces de pulga. El color rojo se debe a la sangre ingerida del perro.

Tratamientos anti pulgas: ¿cómo acabar con ellas?

Aunque las pulgas no conlleven en principio graves problemas de salud para los perros, más allá del picor habitual, es imprescindible tratarlas, de forma que no deriven en problemas mayores que puedan poner en peligro la salud de nuestra mascota ni la higiene de nuestro hogar. Es importante tener en cuenta que los tratamientos caseros no son generalmente una buena opción para acabar con las pulgas de nuestro perro, pues no tienen la efectividad necesaria. Por ello, los baños con vinagre u otro tipo de hierbas no son la mejor opción si realmente nos preocupa la salud de nuestro perro.

En su lugar, el tratamiento contra las pulgas ha de enfocarse desde dos perspectivas diferentes: la primera centrada en acabar con la infestación en sí que daña a nuestro perro con medicamentos veterinarios de calidad y la segunda centrada en garantizar un entorno saludable e higiénico.

Tratamiento contra las pulgas

La primera de las perspectivas, como ya hemos comentado, radica en acabar con la infestación en sí misma. Para ello, lo mejor es el uso de un parasiticida como Bravecto, que es capaz de eliminar las pulgas en menos de un día, protegiendo a nuestro perro además durante las próximas doce semanas. Basta con elegir la versión de Bravecto adecuada al peso de nuestro animal para que la protección contra las pulgas sea eficaz y segura al mismo tiempo.

También puede ser recomendable el uso de estos mismos tratamientos parasiticidas de forma preventiva. Esto es especialmente importante en el caso de perros con alergia a la saliva de la pulga, pues un único mordisco podría derivar en graves síntomas.

Un entorno saludable e higiénico

Proporcionar un entorno saludable e higiénico a nuestro perro es el segundo de los pasos necesarios para completar la desparitación de nuestra mascota. Esto implica:

  • Comprobar si algún otro animal de la casa o del entorno cercano tiene pulgas. De ser así, deberás aplicarle también un tratamiento desparasitante como Bravecto
  • Revisar tu hogar en busca de larvas de pulga. Son especialmente críticas las zonas oscuras de la casa, pues tienden a esconderse en ellas
  • Lavar cojines, mantas, almohadas, alfombras y otras prendas a una temperatura mínima de 60 ºC

¡El fin de las pulgas!

Como ya te hemos comentado previamente, las pulgas no deberían causar graves trastornos a tu perro. Pero para ello, es importante que sigas las indicaciones que te hemos proporcionado. De esa forma te asegurarás de que tu perro vive feliz, sano y ajeno a estos molestos bichitos.